En Educación Infantil, uno de los objetivos fundamentales es el desarrollo de la motricidad fina. Nuestros niños y niñas están en una etapa preescritora, en la que lo importante no es aprender a escribir, sino preparar la mano para cuando ese momento llegue: antes de estar capacitado para poder trazar letras necesito tener control del movimiento, para lo que necesito desarrollar HABILIDADES MOTORAS. Estas habilidades serán mayores cuanto más oportunidades haya tenido el niño/a para desarrollarlas.
Las habilidades motoras se desarrollan a través de nuestro desarrollo madurativo, pero sobre todo, a través de las oportunidades de experimentación que el niño tenga. Por tanto, los adultos debemos proporcionarles todo tipo de experiencias para desarrollar su motricidad de modo adecuado.